¿Cómo se cultivan las setas mágicas?

El cultivo de setas mágicas es una práctica ancestral, utilizada por diversas culturas por sus efectos místicos y terapéuticos. Aunque los métodos han evolucionado con el tiempo, la esencia del proceso sigue siendo la misma. A continuación, explicamos en detalle cómo se han cultivado tradicionalmente estas setas y cómo el método MycoBag puede facilitar y optimizar este proceso.

 

 

Métodos tradicionales de cultivo del hongo mágico

Tradicionalmente, el cultivo de setas mágicas implica varios pasos meticulosos. En primer lugar, se preparaba el sustrato utilizando materiales como paja, estiércol y otros compuestos orgánicos. Estos materiales debían pasteurizarse o esterilizarse para eliminar competidores y contaminantes, garantizando un entorno limpio para el crecimiento del micelio. La pasteurización se realizaba normalmente calentando los materiales a una temperatura específica durante un periodo determinado, lo que eliminaba cualquier organismo no deseado sin destruir los nutrientes esenciales.

A continuación, se inoculaba el sustrato preparado con esporas o micelio, distribuyéndolos uniformemente para garantizar un crecimiento uniforme. Este proceso podía ser bastante delicado, ya que las esporas son muy pequeñas y deben manipularse en condiciones estériles para evitar la contaminación. Los cultivadores solían utilizar técnicas como la creación de una suspensión de esporas en agua estéril, que luego se esparcía por el sustrato.

El siguiente paso fue la incubación, en la que el sustrato inoculado se mantuvo en condiciones controladas de temperatura y humedad. Estas condiciones eran cruciales para permitir que el micelio colonizara completamente el sustrato. La temperatura óptima para la mayoría de los cultivos de setas mágicas ronda los 25°C, aunque puede variar en función de la especie. La humedad también debe ser alta, normalmente entre el 90% y el 100%, para facilitar el crecimiento del micelio.

Durante la fase de incubación, el micelio empezaría a extenderse por el sustrato, formando una red de filamentos blancos que acabaría cubriendo toda la superficie. Este proceso podía durar de 2 a 4 semanas, dependiendo de las condiciones ambientales y de la especie de seta. Es importante mantener el sustrato en la oscuridad durante esta fase, ya que la luz podría inhibir el crecimiento del micelio.

Una vez colonizados, se modificaron las condiciones ambientales para inducir la fructificación. Esto implicaba aumentar la humedad y la luz y bajar la temperatura para imitar las condiciones naturales que desencadenan la formación de cuerpos fructíferos. Los hongos empezaban a emerger como pequeñas protuberancias en el sustrato, que crecían rápidamente hasta alcanzar el tamaño de la cosecha. La fructificación podía durar varias semanas, con diferentes "brotes" u oleadas de setas que aparecían a intervalos regulares.

Por último, las setas se recolectaron con cuidado para no dañar el micelio subyacente, lo que permitió realizar varias recolecciones (flushes) de un mismo lote de sustrato. La recolección debía hacerse con cuidado, cortando las setas por la base con un cuchillo estéril o retorciéndolas suavemente para evitar arrancar el micelio.

Ventajas del método MycoBag

El método MycoBag simplifica y mejora el cultivo de setas mágicas, ofreciendo varias ventajas significativas sobre los métodos tradicionales. En primer lugar, las MycoBags vienen preesterilizadas y listas para usar, lo que elimina la necesidad de pasteurizar el sustrato en casa. Esto reduce enormemente el riesgo de contaminación y simplifica el proceso inicial, permitiendo a los cultivadores centrarse en otros aspectos del cultivo.

Además, las MycoBags están diseñadas para mantener un entorno óptimo de humedad y temperatura. Las bolsas están equipadas con filtros de aire para garantizar una oxigenación adecuada sin permitir la entrada de contaminantes. Esto significa que no tiene que preocuparse tanto por mantener unas condiciones ambientales estrictas, ya que la bolsa hace gran parte del trabajo por usted.

Las MycoBags también son fáciles de usar. Basta con inocular la bolsa con esporas o micelio y guardarla en un lugar adecuado. Las instrucciones claras y el diseño intuitivo hacen que el proceso sea accesible incluso para los principiantes. No se necesita experiencia previa en el cultivo de setas para tener éxito con MycoBags, lo que las convierte en una opción excelente tanto para cultivadores principiantes como experimentados.

Pasos para cultivar con MycoBag

Para cultivar con MycoBag, empiece colocando la bolsa en un lugar con una temperatura constante de unos 25°C. No abra la bolsa hasta el momento de la cosecha para evitar contaminaciones. La bolsa viene preinoculada y lista para el proceso de incubación, que se realiza manteniéndola en una zona cálida y oscura, permitiendo que el micelio colonice el sustrato.

Una vez que el micelio haya colonizado completamente el sustrato, lo que puede tardar de 2 a 4 semanas, es el momento de inducir la fructificación. Mueva la bolsa a una zona con luz indirecta y aumente la humedad. Puedes utilizar un humidificador o simplemente nebulizar el ambiente para mantener la humedad alta. Haz cortes en la bolsa siguiendo las instrucciones para permitir que salgan las setas.

La fructificación es un proceso emocionante, ya que empezarás a ver pequeñas protuberancias en el sustrato que rápidamente se convertirán en setas. Es importante mantener un entorno húmedo y bien ventilado durante esta fase para garantizar que las setas crezcan sanas y fuertes. Cuando las setas alcancen el tamaño deseado, recógelas con cuidado. Puede cortar las setas por la base con un cuchillo estéril o retorcerlas suavemente para no dañar el micelio.

Una de las grandes ventajas de MycoBags es que puede obtener varias cosechas de una sola bolsa. Después de la primera cosecha, puede rehidratar el sustrato siguiendo las instrucciones proporcionadas. Basta con añadir agua al sustrato y dejar que absorba la humedad durante varias horas. A continuación, escurra el exceso de agua y vuelva a colocar la bolsa en un entorno adecuado para inducir una nueva fase de fructificación. Este proceso puede repetirse varias veces, lo que le permitirá obtener múltiples cosechas de una sola bolsa.

El método MycoBag no sólo facilita el cultivo de setas mágicas, sino que también maximiza el rendimiento y minimiza los riesgos. Al eliminar la necesidad de pasteurización y proporcionar un entorno controlado, las MycoBags hacen que el proceso sea más seguro y gratificante. Además, las bolsas son reutilizables, lo que significa que puede seguir cultivando setas durante mucho tiempo sin necesidad de comprar nuevos materiales.